Artículo publicado en la revista + Turbados

MADRUGON ES EL LUGAR QUE ABASTECE A GRANDES Y MADIANAS EMPRESA

Por: Lady Viviana Daza o.

vivi-daza84@hotmail.com

Como el carruaje del Dios Apolo, salen los comerciantes del gran llamado madrugón a ofrecer los productos a precios bajos, para vender en gran cantidad y comprar de la misma forma. Las ofertas son tan esplendorosas y el movimiento económico es tan movido que lo hace parecer un mercado persa. La gente va y viene, unos preguntan otros compran, surge el menudeo del precio del producto que se va a comprar, esto acompañado del empujón de la multitud, de los gritos, del barullo, que dicen: “el mejor precio y la mejor calidad, a trece a trece, lleve todo a trece, variedad en tallas y colores”.

Una actividad de distinción del comercio en el centro de Bogotá es el madrugón que abre sus puertas los días miércoles y sábados, desde las cinco de la mañana, albergando aproximadamente más de mil doscientos fabricantes, que madrugan con el ánimo de vender sus productos a otros colegas mercantiles que desean surtir sus pequeños y grandes negocios. Esto marca una nueva forma de promover la economía de los ciudadanos que esperan ganar provecho de la actividad más antigua de la raza humana, que es el comercio.

La estructura del Madrugón está diseñada para vender al por mayor, los precios son realmente económicos, por lo que la totalidad de clientes que madrugan, lo hacen con el fin de buscar diversos productos y buena calidad.

La jornada dura desde las cinco hasta las diez de la mañana; cinco horas en donde la actividad es dinámica. Don William Huertas fabricante de chaquetas, comenta que en un día concurrido puede vender mas de quinientas chaquetas, estableciendo al final del día ganancias bastante jugosas. Sus productos van desde chalecos hasta chaquetas impermeables en variedad de tallas, colores, estilos y precios ofreciendo este producto al mayor y al detal. Don William es un comerciante ya veterano del madrugón y sabe los movimientos mercantiles que en este establecimiento se efectúan a diario, ya que el es uno de los pocos comerciantes que es propietario de un local. Abre sus puertas todos los días inclusive fuera del madrugón, desarrollando su trabajo y atendiendo sus clientes como se merece, ya que tiene que lidiar con todo tipo de comerciantes que quieren llevar la mercancía al menor precio posible..

El gran San Victorino es el centro productivo en donde se realiza este evento comercial que fomenta el desarrollo de nuestra ciudad, tanto en lo económico como en lo laboral, aquí dan más de tres mil empleos formales y más de seis mil informales, todo mezclado con el ánimo de la necesidad mercantil y de los usufructos que dejan estas actividades económicas y sociales.

Es un punto esencial que muestra lo bueno y lo malo de la ciudad, de pronto por el lugar en donde se encuentra ubicado, sus alrededores revelan una formación del caos de la ciudad, la seguridad no es que sea la mejor, y la contaminación resalta por todo el lugar debido a los carros que transitan por la décima. Es un mar conmocionado de personas, que empujan, manosean y muchas de ellas roban, es por esto que los comerciantes deben estar atentos a cualquier movimiento, pues los depredadores, los observan y en el menor descuido los asaltan, causándoles perjuicios económicos y emocionales. Es por esto que la seguridad ha crecido gracias a los mismos comerciantes que luchan por mejorar las condiciones de este punto económico mercantil de la ciudad.

El Madrugón, como evento de la economía en el centro de la ciudad, culmina con la bendición del Dios Mercurio, Dios del comercio y de las mercancías quien se encarga de embellecer los productos de todos los comerciantes que luchan por vender y salir adelante en una economía solidaria que hace parte de la vida de miles de compradores que madrugan, todos los miércoles y los sábados para gozarse las ventas los descuentos y la calidad.